¿Puedes Continuar?

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  • Publicado por: El Principito   

(Secuela del cuento original de este sitio escrita por un lector)

.. como no hacerlo, si tu alma cálida y mi mente fría encontraron esa perfecta y eterna sincronía desde el primer día que sintieron su presencia mutua. Me acerco lentamente sin lograr vencer el magnetismo de tu mirada, aquella que penetra mi espíritu aún más profundo de lo que mi cuerpo haya podido penetrar el tuyo, me acerco lentamente, un paso tras otro no dejo de contemplar mi permanente objeto de deseo, aquel que desfila ante mis ojos, puedo ver a través de tus ropas, puedo ver a través de tu delicada blusa de suave tul, puedo ver a través de aquel pantalón, verdugo de mi pasión y a la vez aliado de mi deseo.

El sol, que ahora yace apenas perceptible tras el horizonte deja escapar un delicado resplandor que te ilumina completamente, una vez que me detuve junto a ti, tus manos ansiosas no han podido aguantar más este letargo y se apresuran a tocarme con firmeza, tus labios y los míos ahora juntos nuevamente, se tocan. Al sentir su cercanía se disfrutan, primero tiernamente y luego van acelerando su ritmo lentamente hasta que nuestras propias lenguas se envuelven en un beso tan lascivo que cualquier francés habría de envidiar. Mis manos, que ahora se han unido a las tuyas, juguetean con tu cabello a la vez que acarician tu cuello, van sintiendo tu textura delicada y dulce, pero a la vez se siente como sube la temperatura de tu cuerpo, pero sobre todo de tu mente y la de tus sentidos. Tras un fuerte abrazo con el que logro atarte, al fin logro sentir como si fuera la primera vez tu cuerpo pegado al mío, la geometría de tus formas un poco distorsionada por nuestras ropas, puedo sentir tu tibieza, puedo sentir tus pechos en su más excitante dimensión cuando se comprimen contra mi pecho... y es allí justo cuando comienza la verdadera magia, cuando sentimos nuestros latidos acelerados, y nuestra respiración arítmica, claros síntomas de que entraremos en trance, un trance del que nunca quisiéramos despertar.

Mis manos que ahora te recorren sobre tu ropa, cobran cada vez una velocidad y una fuerza mayores movidas por esa pasión que crece con cada instante de cercanía, sin embargo, tras esa frugal carrera reducen su paso al tomarte por la cintura para separarte de mí tan sólo unos centímetros, sólo lo suficiente para obtener un poco de libertad, y empiezan a subir lentamente alcanzando ahora tus codos y subiendo suavemente por tus brazos, tratando de alcanzar tus hombros como su trofeo. Y finalmente lo consiguen, y allí en tus hombros relajados mis manos aprietan muy fuertemente a la vez que acerco mi rostro abriendo mis labios que se abalanzan sobre tu cuello ahora expuesto para mí, quiero devorarlo muy lentamente, quiero saborearlo, quiero que estremezcas. Al hacerlo, puedo percibir que tu pulso se adelanta, al sentirlo, me retiro un poco y dejo que mis manos sigan su camino que se había suspendido en tus hombros, siguen su camino para bajar por el borde del cuello de tu blusa y así alcanzar los primeros botones, para de este modo retirarlos. Lo hago lentamente, uno a uno, conteniendo la bestia apasionada que ahora me controla, para alcanzar el último de ellos que se esconde bajo tu pantalón, debo halar un poco para sacar tu camisa y conseguirlo, al hacerlo, puedo ver un delgado hilo bajo tu pantalón, es tu lencería que pronto sería mía...